Festividad que ha pasado hace bien poco. En esta fiesta se vuelve normal la visita al cementerio, que no es que sea precisamente uno de los lugares más apetecibles en los que pasar la tarde, y en los días anteriores es bastante común acudir para adecentar las lápidas, poner flores nuevas y ese tipo de cosas. Quizá esto suscitara toda clase de conclusiones en alguien avezado en la antropología, pero dejemos ese análisis de momento.
En una de esas, tuve que llevar a mi madre al cementario con ese propósito, el de adecentar lápidas. Dando una vuelta por el cementerio, que no deja de ser un lugar curioso lo miremos como lo miremos, vi una tumba sin nombre con una inscripción que resultó ser una poesía, conste que la repito de memoria, tendría que volver a leerla.
Oh tú, mortal
Yo un día fui lo que tú eres
No hay edad prefijada
Tal vez hoy seas lo que yo soy
¿Que te importa mi nombre tan siquiera?
Aquí yace quien te espera
Y tan solo una oración desea
Había oído hablar de esta clase de inscripciones, pero no sabía que había una así en el pueblo. Poesías de este estilo, no siempre es la misma, se encuentran repartidas por todo el territorio nacional y por lo visto, también por muchos países de habla hispana. Por lo que se me informó al respecto no era solamente para la sepultura de cuerpos no identificados, sino que a veces servían para dar sepultura a suicidas; que en principio no tenían cabida en el camposanto, pero con las suficientes presiones de la familia podían ser enterrados allí con la condición de que no constara el nombre.
En una de esas, tuve que llevar a mi madre al cementario con ese propósito, el de adecentar lápidas. Dando una vuelta por el cementerio, que no deja de ser un lugar curioso lo miremos como lo miremos, vi una tumba sin nombre con una inscripción que resultó ser una poesía, conste que la repito de memoria, tendría que volver a leerla.
Oh tú, mortal
Yo un día fui lo que tú eres
No hay edad prefijada
Tal vez hoy seas lo que yo soy
¿Que te importa mi nombre tan siquiera?
Aquí yace quien te espera
Y tan solo una oración desea
Había oído hablar de esta clase de inscripciones, pero no sabía que había una así en el pueblo. Poesías de este estilo, no siempre es la misma, se encuentran repartidas por todo el territorio nacional y por lo visto, también por muchos países de habla hispana. Por lo que se me informó al respecto no era solamente para la sepultura de cuerpos no identificados, sino que a veces servían para dar sepultura a suicidas; que en principio no tenían cabida en el camposanto, pero con las suficientes presiones de la familia podían ser enterrados allí con la condición de que no constara el nombre.



