Quizá mi comentario anterior sonara demasiado trágico, no sé. En todo caso tiendo a ser bastante trágico escribiendo, tengo un estilo literario que déjamelo estar. Hoy, ya ves tú, me encuentro bastante mejor.
Esta noche Gloria ha tratado de contactar conmigo vía Gtalk, lástima que aunque el ordenador estaba encendido, yo estaba en la sala de estar viendo A funny thing happened on the way to the forum, más conocida en España como Golfus de Roma, con lo cual no he podido contestarle, he visto su mensaje pero ya no estaba conectada.
La verdad, es que se ve, deduciéndolo de su anterior comentario en el blog, que quizá se quedó un tanto preocupada por el escrito tan drástico que dejé el domingo por la noche. Y la verdad es que ya debe tener bastante con sus alumnos como para encima preocuparse por los devaneos de alguien como yo. A veces no tengo claro qué relación tengo con Gloria y alguna vez he tenido la sensación de estar abusando de su confianza, confianza que por otro lado, ella nunca me ha negado.
Respecto al comentario anterior, la verdad es cuando lo escribí no me encontraba demasiado bien, no sé qué pretendía escribiéndolo, tal vez dejar libre una válvula de escape. Sentí la necesidad de romper mi soledad gritando al vacio lo triste que me sentía, lo encontré menos incómodo que empezar a llamar a mis conocidos y despertarlos, cosa que sin lugar a dudas no habría tenido muy buenas consecuencias a la larga.
Lo del otro día fue quizá un grito de socorro, un grito lanzado al vacío en busca de alguien que lo oyera. Hoy la montaña rusa no parece estar ni arriba ni abajo sino más bien en cierta estabilidad, esperemos que siga ahí.
Esta noche Gloria ha tratado de contactar conmigo vía Gtalk, lástima que aunque el ordenador estaba encendido, yo estaba en la sala de estar viendo A funny thing happened on the way to the forum, más conocida en España como Golfus de Roma, con lo cual no he podido contestarle, he visto su mensaje pero ya no estaba conectada.
La verdad, es que se ve, deduciéndolo de su anterior comentario en el blog, que quizá se quedó un tanto preocupada por el escrito tan drástico que dejé el domingo por la noche. Y la verdad es que ya debe tener bastante con sus alumnos como para encima preocuparse por los devaneos de alguien como yo. A veces no tengo claro qué relación tengo con Gloria y alguna vez he tenido la sensación de estar abusando de su confianza, confianza que por otro lado, ella nunca me ha negado.
Respecto al comentario anterior, la verdad es cuando lo escribí no me encontraba demasiado bien, no sé qué pretendía escribiéndolo, tal vez dejar libre una válvula de escape. Sentí la necesidad de romper mi soledad gritando al vacio lo triste que me sentía, lo encontré menos incómodo que empezar a llamar a mis conocidos y despertarlos, cosa que sin lugar a dudas no habría tenido muy buenas consecuencias a la larga.
Lo del otro día fue quizá un grito de socorro, un grito lanzado al vacío en busca de alguien que lo oyera. Hoy la montaña rusa no parece estar ni arriba ni abajo sino más bien en cierta estabilidad, esperemos que siga ahí.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada